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¿Qué pasa si volvemos a cerrar las escuelas?

Reflexiones sobre el impacto de la segunda ola en la presencialidad en las escuelas, que realizaron los consejeros generales de cultura y educación de nuestro partido, Natalia Quintana y Diego Martínez.


Las recientes reuniones entre las autoridades educativas y sanitarias de la provincia de Buenos Aires con los representantes gremiales de docentes y auxiliares ameritan una serie de consideraciones en referencia a la situación educativa.



1. El gobernador Axel Kicillof y la gestión educativa de la provincia de Buenos Aires siempre tuvieron una mirada homogeneizante sobre el sistema educativo. La mejor expresión de esa circunstancia fue la suspensión de la presencialidad en todos los distritos de la provincia, para todos los niveles y modalidades tanto de gestión pública y privada durante todo el año 2020. Esa decisión impidió un trabajo focalizado que atienda a las necesidades de cuidado y prevención de acuerdo a la situación geográfica y la especificidad educativa de cada institución.

2. A partir del 4 de febrero de este año, la gestión educativa se pronunció en favor de un regreso gradual a la presencialidad, enviando a las escuelas documentos de trabajo con fecha 22 de febrero. Sin embargo, nadie rinde cuentas sobre el hecho de mantener cerrada la sede central de la Dirección General de Cultura y Educación, todas las áreas de trabajo continúan de manera remota, con las consecuencias negativas que esto tiene para la administración y la gestión pedagógica del sistema educativo más importante en términos de alumnos y establecimientos de la Republica Argentina. Una realidad por fuera de toda lógica: Escuelas abiertas, Ministerio cerrado.

3. El cierre absoluto de la presencialidad durante el 2020 tiene consecuencias sobre el presente ciclo lectivo. Todo se realiza con retraso e improvisación. No hay un solo informe publicado sobre el programa de Atención a la Trayectoria y Revinculación educativa (ATR), ni del ATR verano. Tampoco se sabe si el nuevo Programa para el Fortalecimiento de las Trayectorias Educativas (FORTE), va a tener continuidad. Desde el año pasado venimos reclamando por un plan anual que brinde asistencia y herramientas a los equipos directivos para lograr una efectiva revinculación de los alumnos en la compleja tarea de articulación entre el ciclo 2020 y el 2021.

4. No hay antecedentes de publicar el calendario de actividades docentes con fecha 12 de abril, dos meses después del regreso de los docentes a las escuelas el 17 de febrero. Obsérvese que dicho calendario representa la organización de todas las acciones estatutarias para las instituciones educativas de los distintos niveles y modalidades del sistema.

5. La información pública indica que hay un aumento de casos, el gobierno nacional y provincial han promovido una serie de restricciones tendientes a evitar el crecimiento de contagios. No hay información disponible sobre la situación en las escuelas, ni tampoco evidencias de relevamiento de datos en marcha. En este sentido, resulta imperioso que la gestión educativa, haciendo uso de una herramienta como es el mapa escolar, implemente con urgencia, un sistema de relevamiento de burbujas que permita la actualización diaria para proceder según la detección de casos, al aislamiento y suspensión de la presencialidad. La rigurosidad del procedimiento permitirá efectuar el análisis de la situación epidemiológica de cada escuela y efectuarse de ser necesario el cierre por establecimiento educativo y no por distrito. Asimismo, deben considerarse otras variables como la presencia de transporte público por distrito y la situación específica de las escuelas rurales con baja matricula y mayor disponibilidad de espacios físicos.

Las decisiones educativas deben estar sustentadas en relevamientos publicados que den transparencia a la situación sanitaria en cada una de nuestras escuelas.

6. La ausencia de un seguimiento sistemático para relevar y analizar datos estandarizados es una nota recurrente de la actual gestión educativa. En este sentido, durante 2020 y hasta la fecha, no se conocen evidencias de un relevamiento para medir el impacto de la cuarentena en los estudiantes, con las consecuencias que ello genera para la toma de decisiones pedagógicas. No menos importante es la ausencia de datos oficiales en relación al número de alumnos desvinculados del sistema, o de cuántas instituciones educativas no han podido iniciar la presencialidad por problemas de infraestructura.

7. Reiteramos lo expresado en otras oportunidades, la evidencia internacional sigue demostrando que las escuelas son un lugar seguro, hay que aprender a convivir con el virus, la educación es fundamental para revertir el impacto negativo que provoca el aislamiento en los alumnos, no solo en su estructura cognitiva sino además en su vinculación social. Las escuelas deben ser lo primero en abrir y lo último en cerrar. Inclusive, en Alemania, durante el último cierre se garantizó la presencialidad para todos los hijos de trabajadores esenciales.

8. Las reuniones de las autoridades educativas con distintas organizaciones gremiales, deberían focalizarse en conversaciones en torno a la mejora de la infraestructura y de las condiciones laborales, ratificando la presencialidad y desterrando la hipótesis de cierre de escuelas, que solo genera confusión y angustia en la comunidad educativa.

9. No le pedimos al gobierno que resuelva la pandemia, entendemos las dificultades y las restricciones del contexto global y particular de la Argentina, pero si EXIGIMOS certidumbre sobre cuestiones tan elementales como no poner en discusión la continuidad de la presencialidad en las escuelas, mantener el sistema abierto todo el año es la clave para revertir el desatino del 2020.

10. En este escenario que ha instalado la educación desde la bimodalidad, resulta imperioso priorizar la planificación en cada uno de los niveles y modalidades del sistema educativo, comenzando por el nivel central. Se deben arbitrar las medidas para que las instituciones educativas cuenten con su plataforma virtual así como también mejorar las posibilidades de conectividad de alumnos y docentes, a través de la liberación de datos de Internet. Asimismo es imprescindible contar con una política de capacitación a los docentes en materia de enseñanza desde la bimodalidad.

Resulta necesario superar la improvisación generada por la contingencia de los primeros meses del ciclo lectivo 2020. Es el momento para que la gestión educativa focalice en la toma de decisiones pedagógicas didácticas en el marco de los diseños curriculares para potenciar el aprendizaje de todos los alumnos, priorizando el trabajo con quienes están finalizando ciclos de primaria y secundaria, que permitan evaluar y calificar a los estudiantes al cierre de cada trimestre.

Invitamos a toda la comunidad educativa a impulsar acciones tendientes a mantener movilizada a la sociedad en referencia a la prioridad educativa.

Natalia Quintana y Diego Julio Martínez

Consejeros Generales de Cultura y Educación

UCR – Juntos por el Cambio

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